Consejos y tutoriales·PYME

Lecciones de ciberseguridad para el pequeño negocio

Un ataque informático puso en jaque la seguridad de Telefónica y otras compañías españolas el pasado viernes por la mañana. Más tarde supimos que se trataba de una infección tipo ransomware, llamada WannaCry, que encripta/secuestra parte del disco duro del PC y condiciona su liberación a un desembolso económico. También se desveló que nuestro territorio no fue el único lugar damnificado; más de 150 naciones, a través de sus empresas y entidades públicas, se convirtieron en víctimas de este malware. Uno que, por cierto, recuerda bastante al famoso ‘virus de la Policía‘.

Aunque todo pareció resolverse gracias a la pericia de un jóven informático, la Europol alertó el domingo de un posible retorno de WannaCry esta semana. Y así ha sucedido. Ya existen varias mutaciones del programa y la cifra de organismos afectados ha sobrepasado los 230.000 casos en 170 países. El último dato que tenemos es que ya podrían rondar por Internet versiones sin el kill switch o desactivador.

Frente a esta situación, expertos/as en ciberseguridad insisten de nuevo en lo necesario de familiarizarse con ciertas acciones al usar equipos conectados a la red. Lo primero y más importante sería mantener el equipo actualizado. De nada sirve instalar software de protección si se utiliza un sistema operativo obsoleto como Windows 2000, XP, Vista o 7¹. De trabajar con Windows 8, 8.1. o 10, es imprescindible instalar los parches de abril para protegerse de una vulnerabilidad generalizada en varias ediciones².

En segundo lugar, no hay que olvidar la instalación de buenos antivirus, cortafuegos, antiespías y antimalware. Son programas que protegen el ordenador de diversos tipos de software peligroso, que pueden entrar a través de descargas³⁴, aparatos USB, CDs, etcétera. A excepción del firewall, que ya viene de fábrica, el resto ha de buscarse por Internet. Existen varias opciones a las que acudir, aunque la mayoría es de pago. Por otro lado, queda bajo tu responsabilidad la parte de llevar a cabo análisis continuados y aprender a navegar con cabeza.

Como protección extra, puedes contar con extensiones de bloqueo publicitario para navegadores, que cierran las ventanas emergentes y evitan que accedamos a webs peligrosas. ¡Pero cuidado! Han de usarse como complemento, y en ningún caso a modo de panacea. Tom Simonite, del magazine MIT Technology Review, explica que “los bloqueadores están intentando hacerse más atractivos y aceptables para los editores y la industria publicitaria”, motivo por el que adoptan criterios menos estrictos y llegan a acuerdos económicos con algunas empresas para no mermar el efecto de su estrategia.

Asimismo, queremos recordarte la importancia de vigilar los mensajes entrantes del correo electrónico: no actúes ante remitentes poco fiables ni abras archivos de procedencia (y extensión) desconocida. Si crees que ese mail en cuestión puede venir de un cliente o proveedor, llámalo o busca su dirección para salir de dudas; nunca cliquees a lo loco, aunque vayas con más agobio que el conejo blanco de Alicia.

Las prisas son el peor enemigo del trabajo bien hecho.

Para finalizar, si el Internet de tu comercio funciona con WIFI, utiliza una contraseña extensa y variada en caracteres para disminuir el riesgo de pirateo: mayúsculas, minúsculas, números, símbolos… Aunque no lo creas, dependiendo de la fama que tengas puede haber hackers interesados en tu información confidencial o la de tus clientes y proveedores. Y más vale curarse de espantos.

No pretendemos que te conviertas en un/a as de la seguridad informática, pero sí que conozcas lo básico para defender tu negocio de las amenazas comunes y ahorrar en asistencias informáticas. Ya solo resta que empieces a experimentar. ¡Mucho ánimo, y hasta la próxima entrada!

¹ Averigua si el ordenador de tu comercio soporta una versión mejor del sistema operativo con ayuda del instalador oficial de Microsoft.

² Mac cuenta con amenazas propias, aunque son muchas menos debido a su pequeña cuota de mercado frente al S.O. de Microsoft. En Gnu/Linux, la cantidad es ínfima.

³ Ojo con las plataformas tipo Softonic. Muchos programas cuentan con un instalador aparentemente libre de peligros, pero que a cada paso intenta engañarte para que introduzcas en tu ordenador una nueva aplicación publicitaria. Si decides utilizarlas, lee atentamente cada contrato y botón.

⁴ Presta atención al tipo de archivo que aparece cuando bajes una canción, un vídeo o un documento de texto. Si ves un .exe, destiérralo inmediatamente. Haz caso a Gial Ackbar: “¡Es una trampa!”.

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